Carnaval en Niquitao Print
Jueves, 26 Febrero 2009

 

 

Del 20 al 24 de febrero  del 2009 casi cincuenta compañeros del CEC estuvimos en Niquitao (Estado Trujillo), ese hermoso y acogedor pueblo en la cordillera de los Andes, donde disfrutamos de sus hermosos paisajes y la calidez de su gente. El viernes en la noche partimos de Caracas en un autobús rentado, llegando a Boconó a tempranas horas de la mañana y desde allí nos repartimos en varios vehículos rústicos para llegar a nuestro destino.

Ese sábado, luego de instalarnos en varias posadas y disfrutar del tradicional desayuno andino, nos reencontramos con Don Enrique Herrera, veterano miembro del CEC, quien actualmente vive en el pueblo y actuó como amable anfitrión y guía por la zona. Realizamos paseos por los alrededores, algunos por el viaducto y sus pozas, otros por Las Pailas y el pueblo.  

Al día siguiente, a pesar de la lluvia que nos despertó en la madrugada, nos dirigimos hacia el páramo, pasando antes por el Monumento a la Batalla de Niquitao (referencia, la Campaña Admirable). Ya cerca del mediodía y con un excelente tiempo, comenzamos la mayor parte del grupo el ascenso a la Teta de Niquitao, la cumbre más alta del estado Trujillo, con 4006 msnm. Entre la una y las dos de la tarde fuimos llegando a la ansiada cumbre, donde no faltaron las celebraciones y las fotografías. Por momentos, la escasa neblina nos permitía ver las lagunas y los páramos circundantes. A las tres de la tarde iniciamos el descenso. 

Esa noche, en la posada de los Pujol,  se festejó a los cumpleañeros de enero y febrero y se celebraron los 20 años que tiene el CEC acercándose a la zona.Nuestro presidente, Héctor Pérez, aludió al 80ª aniversario del CEC, mientras que el Sr. Batone Pujol resaltó el vínculo que une a su familia y a nuestro grupo, debido a las gratas experiencias compartidas durante tantos años. Luego de un recuento de anécdotas por parte de Enrique Herrera, la improvisada fiesta continuó con el conjunto típico de la zona, la música del equipo de sonido de la Sra. Rosa y la jornada de cuatro y cantos propiciada por el amigo Juan Vásquez.  

Al día siguiente, se realizaron diversos recorridos, unos partieron bien temprano hacia Paramito, otros hacia las pozas de la zona y los demás recorrimos el pueblo con la guiatura del Sr. Pujol y Enrique, teniendo la ocasión de visitar el Museo Comunitario y la plaza dedicada a Monseñor Jáuregui, hijo ilustre de Niquitao, así como de disfrutar de la gastronomía de la zona y las numerosas tiendas artesanales. Fue una excursión redonda, donde hubo aventura, recorridos turísticos y disfrute de la naturaleza. Un Carnaval inolvidable en una zona privilegiada de nuestro país a la que sin duda pronto volveremos.